Cabalgata en alta montaña, Cordillera de los Andes. Las Leñas #Turismo

Posted by Patricia Gallardo on Abr 15, 2012 in Post personales, Trendy, Turismo, viajes |

La cabalgata por las altas cumbres de la Cordillera de los Andes, es una experiencia formidable, una larga travesía que dura cinco días en la montaña, acampando en altura y en plena cordillera andina argentina.

Se realiza saliendo desde Las Leñas, Malargüe, en la Provincia de Mendoza, Argentina; y desde allí se toman los caballos y a cabalgar se ha dicho!

Se vivencia algo increíble. Tuve la buena gracia de Dios de poder realizar esta cabalgata. Una mezcla de paz, tranquilidad, en el silencio de las altas cumbres, pero a su vez, alta adrenalina porque el caballo va subiendo o bajando la cordillera y uno mira como los pedazos de roca caen al precipicio cordillerano.

Como canta Juan Manuel Serrat: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar!”. No hay un camino, se va haciendo la huella al andar, a medida que los caballos van subiendo por la montaña a casi 4.000 metros de altura.

 

  FOTO: Patricia Gallardo (izquierda) y Cecilia Arbizu (derecha) en el campamento en Malargüe, en la cordillera andina.

El clima es seco, muy soleado, con terreno árido lleno de rocas y muchos cardos. Alta amplitud térmica. Por la mañana, hace mucho frío. Hay que llevar ropa de abrigo térmica, campera, gorro y guantes.

FOTO: Patricia Gallardo (izquierda) y Cecilia Arbizu (derecha) en el campamento en Malargüe, al amanecer ¡Mucho frío!

Al mediodía, en las cumbres por la altura que hay, el sol pega fuerte. Uno se va desvistiendo arriba del caballo y la ropa te la vas atando en la cintura o guardando en las alforjas, debajo de la montura. Porque si se te vuela algo y se cae por la montaña, fuiste! No hay quien quiera derrapar por los precipicios para ir a buscarlo!

 

El paisaje es increíble. Bellísimo!

 

La cordillera de Los Andes, altas montañas con sus picos nevados y uno ahí, en esa inmensidad silenciosa, donde sólo se escucha el viento y el andar cabalgando de los pasos del caballo…

A la mañana, nos despiertan muy temprano. A las 7 AM, se desayuna y a las 8 AM se parte a cabalgar. Eso sí! Desayunamos como reyes, con muchas cosas ricas, y cada uno come lo que quiera. Hay todo tipo de infusiones, mate, té, café, mate cocido, cappuccino, jugos, leche, con tostadas, mediaslunas, facturas calentitas, pan casero, croissants, tortas, budines, dulces, quesos, fiambres, frutas. Hay de gran variedad y para todos los gustos!

A las 8 AM se entregan los caballos ya con la montura armada. Una vez que uno mide y ajusta sus estribos, y afirma sus alforjas, a montar! Listos para cabalgar!

Para la travesía, cada mañana, nos daban una bolsita con provisiones que contiene caramelos, chocolates, golosinas, barritas de cereal y todas cosas ricas. Para beber en el camino, cada uno se lleva un termito que se carga con alguna infusión caliente, fría, o simplemente con helada agua del arroyo.

Es importante llevarse protector solar para la cara y un pañuelo para taparse la nariz por la tierra que vuela con el paso de los caballos.

Hay mucho viento!

Se parte de 1.200 metros de altura y se asciende a más de 4.000 metros.

Un total de 40 personas entre guías de Turismo y “vaqueanos” son quienes llevan adelante y van inter-conectados todo el tiempo con handy.

Los guías de turismo, preparados profesionalmente para alta montaña y entrenados para cabalgatas, son todos muchachos jovenes, alegres, divertidos, buena onda, y capacitados para llevar adelante el grupo.

FOTO: Guías de turismo

Los vaqueanos (FOTO inferior), son quienes conocen la cordillera y la montaña…

Al mediodía, se hace un stop para almorzar y para que los caballos descansen, puedan comer entre los pastizales y tomen agua, cerca de algún arroyo o lago. Nos dan para comer una vianda que llevan los organizadores para cada uno; y para beber se preparan jugos o el agua de deshielo que cae de las cumbres.

 

FOTO: con amigas… compañeras de aventuras y emociones en la Cordillera de Los Andes!

 

De noche hace muchísimo frío. Tal es así que, la primera noche aunque dormí vestida pase tanto frío que me levante y con mi linterna me fui a agarrar una manta de cordero de esas que se le ponen al caballo. Preferí soportar el olor del sudor equino, pero dormí calentita!

FOTO: uno de los Guías (sombrero beige), yo (con musculosa negra) y miembros del grupo de la cabalgata por la Cordillera de Los Andes.

 

 

Luego de larga travesía durante todo el día, al atardecer se comienza a descender de la altas cumbres, hasta llegar al campamento donde nos esperaban con el fogón encendido, las carpas armadas y la gente de la logística (de verdad, todo espectacular), nos entregaban nuestras bolsas de dormir y aislante térmico que cada uno debe llevarse. Se elige la carpa para dormir, con quien se quiera compartir!

FOTO: con amigas aventureras como yo, en un “STOP” al mediodía, una de las paradas para almorzar y desensillar a los caballos, para un descanso. 

 

Alrededor del fogón se arma una rueda, donde los guías cantan y todo aquel que quiera compartir puede hacerlo libremente, hasta la hora de la cena.

Eso es hermoso! Grato momento para intercambiar experiencias y hacer amigos…

Hay chefs que preparan la cena, con variedad de platos para elegir, desde carne, pastas hasta salmón o langosta chilena, con buenos vinos y postre. La bebida y la comida es libre. Incluso los licores y todo lo que uno desee tomar y comer, sin límite.

 

Los más osados, pese al frío y a la helada nocturna, se animaban a dormir al sereno, al aire libre, mirando la luna y las estrellas en el cielo.

 

Es una experiencia increíble. Muy lindo todo!

Al cuarto día en la cordillera, al regresar al hotel en Las Leñas, y entrar a la ducha en el baño, verdaderamente se aprecia cuan dependientes somos de la comodidad y el confort; y que insignificante es el hombre ante tan tremenda inmensidad cordillerana.

El desconectarme mentalmente fue tan grande, que cuando volví a Buenos Aires no recordaba ni un password ni la clave de home banking!

NOTA:

No se permite llevar ni reloj, ni teléfono celular móvil. Sólo cámara de fotos y filmadora.

Los tiempos y horarios los van marcando e indicando los organizadores y los guías.

Sólo así, uno se desconecta del mundo… y se conecta con el lugar y la naturaleza.

Durante esos días en las altas cumbres de la cordillera andina, no hay diarios, ni radio, ni TV, ni noticias, ni Internet, ni Facebook, ni Twitter, ni nada de información!

El UNICO equipaje que se lleva es solamente lo que entra en las dos alforjas que van a los costados de la montura del caballo; y tiene que caber un piloto (bastante grande) que plegado y todo ocupa casi una alforja, por si llueve, para cubrirse uno y tapar al caballo.

O sea, sólo hay espacio para una muda de ropa y de calzado por si se moja al cruzar un río o arroyo; cosa que sucede.

Saber montar, simplemente con nociones mínimas, para cabalgar sin ser profesional de equitación. A mi me gusta montar. Cabalgo desde pequeña y de adolescente mi padre me había comprado mi propio caballo, en nuestra casa de campo.

Es apto para todos los adultos y adolescentes de avanzada edad.

Hay que adaptarse a la situación de vivir durante cinco días sin baño, ni ducha, ni inodoro, ni luz, ni gas, ni calefacción, ni nada!

Es una experiencia que te hace SALIR de la “zona de confort” para tomar contacto con la naturaleza y la vida “out door”.

Cómo se llega? Se puede ir en avión o en bus a Las Leñas; y luego por vía terrestre. Las Leñas se encuentra a 1200 kilómetros de Buenos Aires, Argentina.

 

SUGERENCIA: Hacerle caso a los guías a lo que dicen. Ellos saben lo que dicen por su experiencia.

Avisaron que durante los días de la travesía no era aconsejable bañarse en los arroyos porque el agua de deshielo es muy helada y uno se puede enfermar. Una chica se lavó la cabeza, y levantó fiebre y automáticamente se la saca de la cabalgata, y se la llevaron en helicóptero.

 

CONSEJO: averiguar bien antes de ir. Preguntar todo por absurdo que sea, nunca está demás, y peor es pasar un mal momento en plena montaña.

ELEMENTAL: contratar una compañía de Turismo seria, con experiencia y trayectoria en éste tipo de cabalgatas en alta montaña, por más costosa que sea.

Es un viaje de turismo de aventura, y una experiencia UNICA que recomiendo hacer!

Es una magnífica vivencia!

Si te resulta interesante, puedes compartirlo  y suscribirte a mi blog! 
Gracias!
Abrazos y muchos EXITOS!

Asesora de Imagen y Comunicación. PR y Prensa 2.0 

Consultora en Redes Sociales, Social Media Marketing

Capacitación y coaching en Twitter para empresas y profesionales.

Especialista en COLOR y Branding.

Conferencista internacional.

Miembro del Grupo Argentino del Color (GAC)

Miembro del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de Argentina.

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